martes, 16 de febrero de 2016

Signatura 400 o un libro sobre libros (23)

Las estanterías de mi casa y mi presupuesto son limitados y, como a pesar de haberlo intentado, no soy muy amante de los libros electrónicos, la semana pasada fui a la biblioteca a por algún libro que pudiera utilizar para mi reto lector. Buscando entre las estanterías leí un título que llamó mi atención: Signatura 400. Y la mayoría de vosotros pensará "¿Y por qué carajo te llamó la atención?". Seguramente si no has estudiado biblioteconomía y documentación o no eres muy asiduo de las bibliotecas este título pasará inadvertido pero como yo cumplo ambas condiciones en seguida me di cuenta que ese título está estrechamente relacionado con los libros y las bibliotecas. Es el código vacío de la Clasificación Decimal Universal (CDU para los amigos) reservado para futuros y nuevos conocimientos. Cogí el libro, leí el resumen de la contraportada y me fui rauda y veloz al mostrador de préstamo. Este sería el libro sobre libros (punto 23).

Divry, Sophie. Signatura 400. Barcelona: Blackie books, 2011.

El resumen argumental es muy sencillo. Una bibliotecaria amargada (por que está amargada perdida, la pobre) encuentra a un usuario que se ha pasado la noche en la biblioteca por accidente y mientras hace tiempo hasta que abran al público ella le suelta un monólogo sobre lo que para ella significa ser bibliotecaria, la literatura y la cultura.

Conforme iba leyendo el libro me iba cabreando o sorprendiendo a partes iguales ya que como la pobre está amargada, despotrica de la profesión y de las bibliotecarias (a mitad del libro sabemos que les tiene un poco de inquina a las bibliotecarias tituladas, ya que ella en realidad es auxiliar). Y sí, yo seré archivera, pero como diplomada en Biblioteconomía y Documentación que soy me he sentido muy aludida y no sólo por mi si no por las muuuuuuchas amigas (y algún amigo) bibliotecarias que tengo. Concretamente, algunas lindezas que suelta sobre esta profesión son:
Clasificar, colocar, no molestar, ésa es toda mi vida.
Para ser bibliotecaria hay que apreciar el concepto de clasificación y ser una persona obediente, SIN INICIATIVA.
Obrera especializada: colocadora de libros.
Incluso hoy, las bibliotecas son una cosa TRISTONA.
La bibliotecaria debe aportar un suplemento de cultura a los lectores [...] A sus simpáticas historias lacrimógenas hay que cortarles la cabeza.
Pero para mi sorpresa, conforme se acerca al final del monólogo y cuando estaba a punto de gritarle "Mujer, si tan amargada estás deja el trabajo!!!!!" la cosa da un giro y admite que todo eso que ha dicho antes no es verdad y que sólo lo ha dicho por frustración en su vida personal. Entonces me reconcilié con el personaje al leer cosas como estas:
Se pueden hacer grandes cosas siendo bibliotecaria.
Ejerzo un oficio valiente, útil, interesante, que exige un sinfín de cualidades.
Que lean lo que quieran, pero que lean.
Una de las cosas que más me ha gustado del libro es todas las referencias a la ciencia bibliotecaria, es decir, a la Biblioteconomía por que, por decirlo de alguna manera, la sangre tira. Algunas cosas que se dicen y que un mortal no entendería son:

  • Compara a Melvil Dewey, el creador de la clasificación decimal de Dewey, con Mendeléyev, el creador de la tabla periódica.
  • El debate profesional entre los que usan la CD Dewey con la Clasificación Decimal Universal.
  • La redacción del primer manual de biblioteconomía por el bibliotecario de la Biblioteca Mazarino, Gabriel Naudé.
  • La gran defensa de la biblioteca pública que hizo Eugène Morel.


La parte en la que habla sobre libros lo hace sobre todo de grandes escritores franceses (ya que la autora es francesa) como Simone de Bouvier, Maupassant o Balzac y de sus obras. Y también menciona una retahíla de títulos que va clasificando y a los que va poniendo signatura. Pero más que sobre libros se habla de literatura y de cultura, de su acceso libre y universal, de la literatura de consumo enfrentada a la literatura "de verdad" (utilizando palabras del personaje).

Pero si de algo habla fundamentalmente el libro es de la angustia, del no saber que vendrá, del miedo a lo desconocido y todo ello simbolizado por la ausencia de la signatura 400 ya que, como dije al principio del post, cuando se pasó de la CD Dewey a la CDU esta clase se dejó en blanco para poder incorporar algún conocimiento futuro.

En definitiva, si no tienes una relación muy estrecha con la biblioteca o con algún/a bibliotecaria/o el libro no te va a decir nada especial. Pero si no, al menos, habrá cosas que te llamen la atención.

Por último, para demostrar que las bibliotecarias son gente mu maja acabo con una foto de mis compañeros de la uni.

 
 
 
 
 
 
 

martes, 9 de febrero de 2016

Tokio Blues o un libro que transcurra en Asia (08)

Cuando estas navidades me regalaron un libro que ya tenía no me lo pensé dos veces y decidí descambiarlo por otro que pudiera incluir en alguno de los ítems de mi reto de lectura. Por eso, en cuanto vi Tokio Blues lo elegí para el punto 08 (libro que transcurra en Asia) y así me lo quitaba de encima porque aunque en la mayoría de los ítems tengo una leve idea de las posibles novelas o autores que leer, en cuanto a los que pasan en Asia y África no se me ocurría nada.

Murakami, Haruki. Tokio Blues: Norwegian wood. Tusquets: Barcelona, 2005.

Hablemos del argumento: la cosa va de triángulos amorosos. Watanabe es un adolescente que marcha a estudiar a la universidad de Tokio. En una punta del triángulo está la traumatizada  novia de su mejor amigo en el instituto y que suicidó a los 17 años, Naoko. En el otro vértice se encuentra la sufridora pero vitalista Midori.

Aunque así a simple vista parezca la típica historia de adolescentes que buscan su camino hacia la madurez (que lo es) no hace falta escarbar demasiado para darse cuenta que hay mucha más chicha de lo que parece pues los tres personajes principales están tarados y cuando digo tarados lo hago literalmente ya que sufren taras mentales en forma de fantasmas del pasado: Naoko está marcada por el suicidio de su novio (y algún que otro trauma más, pero no es cuestión de hacer spoilers a nadie); Watanabe además de sentir la perdida de su mejor amigo siente la responsabilidad de cuidar de Naoko; y Midori pese a su juventud ha tenido que lidiar con la muerte de su madre tras una larga enfermedad (y más cosas, esto sólo es el punto de partida). La novela no se centra tanto en los sentimientos amorosos si no en las emociones en general. Entre estas emociones se encuentra el amor, es cierto, pero también la aceptación de la muerte, el sentimiento de pérdida (física y emocional) de las personas, el deseo sexual, la confusión, la soledad, la búsqueda de la personalidad, la melancolía o el optimismo.

Varias cositas más a comentar de esta novela:

  • Tenía un poco de miedo por que me habían dicho que el autor era muy poético, pero creedme cuando os digo que Murakami utiliza las descripciones y las metáforas de manera que hacen que la historia en vez de detenerse a contemplar la escena avance sin perder nada de ritmo. Y todo esto lo hace de una manera totalmente intimista y exquisita.
  • Los personajes secundarios son totalmente necesarios y cada uno está puesto en la novela para cumplir una función concreta. No sobra ni falta nadie.
  • Este libro pasa en Japón (de ahí que me sirva en el reto) y nos muestra varios aspectos de la cultura japonesa de la época (la historia se ambienta entre 1969 y 1971). Nos hablan de comida tradicional, de los trenes bala (hace 40 años!!!! y nosotros como borregos gracias a RENFE), de los barrios de Tokio, de las montañas de Kioto, del sistema educativo y de las revueltas estudiantiles.
  • En relación con este punto, me llama la atención que los protagonistas consuman tanta cultura occidental, sobre todo literatura y música (no sólo de Beatles).
  • La historia nos la cuenta el propio Watanabe 20 años después, cuando está a punto de cumplir 40 y creo que esto es lo que le da al libro ese toque melancólico pero sin llegar a ser deprimente. A fin de cuentas nos explica recuerdos al borde del olvido a los que ha sobrevivido.
  • La naturalidad con la que el autor habla de temas que suelen ser bastante tabú o escabrosos: el sexo explícito y el suicidio. Respecto al sexo he de admitir mis prejuicios ya que tanto por la época como por lo que nos venden de los orientales (tradición, familia, ...) no pensaba que los personajes practicaran sexo con tanta libertad y, en algunos personajes, hasta con libertinaje. De los suicidios, a veces se lee y se oye en los medios de comunicación que es habitual en los jóvenes nipones. En cualquier caso, la manera de tratar ambos temas es muy natural sin recrearse en el morbo si no más bien como constatación de un hecho: tal persona se ha suicidado, esta otra se masturbó pensando en no se quién y este otro hizo la colada. Simplemente son cosas que pasan.
Hace unos años hicieron la película y no he podido evitar verla. He de reconocer el mérito de intentar plasmar en pantalla todo ese universo de emociones y sensaciones mediante silencios y planos fijos de personas y de paisajes. Creo que la parte referente a la relación con Naoko está bastante bien adaptada mientra que la referida a Midori queda bastante diluida. Además, los secundarios no están tan bien definidos como en el libro cosa que hace que el contexto del protagonista quede incompleto a pesar de la voz en off.

En definitiva, si te has leído el libro la película pasa relativamente bien, si no te has leído el libro mejor no veas la película y si viste la película sin haberte leído la novela hazte un favor y léela por que merece la pena.

PD (pánico pre-talentada modo on): Made mía!! Estamos casi a mediados de febrero y yo aún voy por la segunda reseña!! Ya llevo una semana de retraso con el reto!!!! Pero bueno, el próximo libro ya está empezado y para evitar nuevos tropiezos he escogido un libro cortito para acelerar el proceso.

sábado, 16 de enero de 2016

La bibliotecaria de Auschwitz o un libro basado en una historia real (16)


Iturbe, Anonio G. La bibliotecaria de Auschwitz. Barcelona: Planeta, 2013 (Booket, 2535)

Este libro me lo regalaron hace un par de Sant Jordis pero aún lo tenía en la pila de pendientes. La razón es que todo lo que tenga que ver con la segunda guerra mundial y los campos de exterminio judíos son temas duros y, al menos yo, tengo que hacer un acto de concienciación antes de ponerme a ello.

Pero tengo una lista con 24 ítems sobre libros para leer en un año y por alguno tenía que empezar. En un principio, pensé que este libro me valdría para el punto 23 (un libro sobre libros),

La historia empieza en enero de 1944, hace tan solo un mes que Dita y sus padres han llegado al campo de concentración de Auschwitz - Birkenau desde el gueto de Terezín. Ellos tienen la "suerte" de estar en el bloque familiar pues en vez de llevarlos directamente a las cámaras de gas o a trabajos forzados, sus condiciones no eran tan mortales e incluso había un barracón  donde los niños pequeños (que evidentemente no podían trabajar cargando bloques de piedra) estaban entretenidos durante el día con instrucciones claras: los niños podían jugar, cantar y hacer todo tipo de actividades pero la educación y, por supuesto, los libros estaban totalmente prohibido. Lo que no sabían los dirigentes del campo es que un grupo de voluntarios valientes hicieron de ese barracón una escuela real con sus profesores utilizando la tierra como pizarra y una pequeña colección de libros conseguidos en el mercado negro y que los profesores pedían cuando los necesitaban. Estos libros se escondían cada día y es aquí donde entra Dita, ella es la encargada de custodiar los 8 libros como si fueran tesoros aun a riesgo de jugarse la vida. 

Pero hasta aquí lo que tiene que ver con la biblioteca clandestina. En algún momento de la novela se hace un alegato de la importancia del acceso a los libros y a la educación para completarnos como seres humanos. En otros pasajes la propia Dita recuerda algunas novelas que le marcaron cuando aún era libre en Praga o durante su estancia en el gueto de Terezín o alguien le cuenta el argumento de un libro que está en francés y ella no entiende. Pero poco más de libros y, de hecho, pasada la mitad del libro ya incluso deja de ser bibliotecaria pues desmantelan el barracón escuela.

La novela como tal, no tiene un argumento concreto. Simplemente es un retrato de una superviviente del holocausto judío (ojo que cuando digo simplemente me refiero a lo literario). Vemos como Dita cada vez se va quedando más delgada por la inanición, como funciona el campo de concentración en diferentes bloques, el mercado negro, los intentos de fuga y los castigos, el miedo, las muertes por enfermedad, los asesinatos aleatorios y los masivos, los traslados desde el gueto antes de Auschwitz y a otro campo después de Auschwitz; la liberación de los aliados y la dura vuelta a una Praga en plena posguerra.

En cuanto a como está escrito, no ha acabado de emocionarme del todo a pesar de tener algunos fragmentos realmente duros que son difíciles de leer. Como explicarlo... era una especie de coitos interruptus literario. Cuando el autor conseguía que me identificara con alguno de los personajes y la congoja pugnaba por salir a flote de repente te soltaba un párrafo en el que te explicaba algo que parecía sacado de un libro de historia o de una nota de premsa. Un ejemplo: lleva dos capítulos explicando el día previo y el mismo día en que hubo una de las incineraciones más másivas de toda la segunda guerra mundial, lo está haciendo muy bien: la gente no sabe que pasa, gritos de miedo, llanto, incertidumbre, la muerte de uno de los personajes importantes... la cosa va increscendo cuando desde el otro bloque del campo distinguen canciones e himnos judíos procedente de los camiones de la muerte. Podría haberlo dejado aquí, es evidente el final de estas personas, pero no. El autor acaba el capítulo con datos: "La noche del 8 de marzo de 1944, 3792 presos procedentes del campo familiar BIIb fueron gaseados y posteriormente incinerados en el crematorio III de Auschwitz-Birkenau". Pues no sé, a mi me cortó el rollo. Y como esta muchas en las que se nota que está metiendo datos y más datos para contextualizar el asunto.

 Así que como, a pesar del título, el papel que juegan los libros en la historia es muy poco relevante, he decidido que esta novela sería mi lectura del punto 16 (un libro basado en una historia real). Pero no sólo por que trate de Auschwitz (que ya es un hecho real bastante gordo en sí mismo), sino por que al final del libro hay un epílogo en que el autor explica que esta niña valiente exsitió en la realidad y, que pese a estar narrado de manera ficcionada, todo lo que hizo fue real. Además, hay un anexo en el que te cuenta qué fue de aquellas personas que existieron de verdad y con las que Dita interactuó, desde personajes famosos mundialmente por su acciones inefables como Mengele hasta guardias de las SS con nombre y apellido, fugados del campo o supervivientes que compartieron penurias con Dita.

¿Recomiendo el libro? Pues sí, por que a pesar de que literariamente no es el mejor que haya leído como lectura sobre el horror nazi está bien, precisamente, para conocer esta historia horrible más allá de los libros de historia oficial y por que hay vida más allá de El diario de Anna Frank

En este sentido, ya que estoy recomendado libros de este periodo, me gustaría mencionar 28 días de David Safier que al igual que éste también está inspirado en un hecho real de una fuga del gueto de Varsovia sólo que en el caso de David Safier la parte ficcionada y la parte real sí que están bien integradas llegando a emocionar hasta la médula. Safier siempre me había hecho llorar de risa pero con 28 días consiguió que llorara a moco tendido.

sábado, 2 de enero de 2016

Volcán de chocolate (o coulant de andar por casa)

Me apetecía empezar el año con una entrada dulce así que, ahora que las celebraciones navideñas llegan a su fin y que es más fácil ir rodando que andar, os voy a contar el postre que me marqué para esta Nochebuena: coulant de chocolate. Lo sé, no es el postre más navideño del mundo pero me apetecía probarme y lo cierto es que salí bastante airosa. Además, el chocolate siempre es bien recibido, ¿a que sí?

Para empezar un poco de historia de este postre, que ya sabéis que me gusta informarme un poco de las cosas que hago. Todos sabemos en que consiste un coulant: un bizcocho tibio del cual, al partirlo, aparece una riada de deliciosa lava de chocolate fundido. También, es posible que si lo has comido en un restaurante lo hayas pedido como "Volcán de chocolate". Y esto pasa porque, al igual que la tarta Sahcher, el coulant original es una receta patentada. Su creador es el chef Michel Bras y en mi humilde opinión gastronómica, debería encontrarse en el altar de los dioses cocineros. También es cierto que el coulant no sólo cambia su nombre por estar patentado, sino por que la receta original es mucho más compleja que el simple volcán de chocolate que se ha acabado extendiendo y que es la que yo os voy a explicar.

INGREDIENTES (para 6 volcanes)


  • 100 gramos de chocolate para postres.
  • 6 onzas de chocolate (puede ser del mismo, más oscuro o con leche)
  • 80 gramos de azúcar.
  • 50 gramos de mantequilla.
  • 1 cucharada colmada de harina.
INSTRUCCIONES

  1. Precalienta el horno a 260ºC.
  2. Funde el chocolate con la mantequilla. Te recuerdo que puedes hacerlo al clásico baño María, pero que si prefieres hacerlo al microondas acuérdate de ponerlo en modo descongelar para evitar que se queme el chocolate y te quede amargo.
  3. Bate los huevos con el azúcar.
  4. Añade la harina y mézclala bien.
  5. Añade el chocolate fundido. Recuerda que la receta lleva poca harina, no te asustes si la cosa queda poco consistente, es como tiene que ser.
  6. Unta los moldes con mantequilla y llénalos 1/3 ya que la cosa sube un poco y no queremos que rebose.
  7. Pon la onza de chocolate en el centro del molde pero no la empujes muy hacia el fondo o el chocolate fundido se quedará pegado al molde.
  8. Hornea durante 7-8 minutos y sírvelos calentitos.



Y ahora un par de Toñi-Consejos para hacerte la receta más fácil. La gracia del volcán de chocolate es comerlos tibios. Esto implica que si los quieres comer para postres tienes que hacer la masa antes de la cena o la comida, porque no vas a dejar a tus comensales a medias. La masa se puede congelar pero para hornearlos hay que aumentar el tiempo unos cinco minutos más. En cualquier caso, mi consejo es poner el horno a precalentar al inicio de la cena y meter los coulants en el horno cuando se recoja el segundo plato.

El segundo Toñi-Consejo también está relacionado con el hecho de servirlos calentitos. Evidentemente, para conseguir el efecto de río de lava de chocolate el bizcocho tiene que estar desmoldado. No podrás desmoldar un recipiente metálico recién salido del horno sin quemarte, no podrás esperarte a que se enfríe ni arriesgarte a que se rompa y se desparrame el chocolate fundido antes de tiempo. El Toñi-Consejo es fácil: usa moldes desechables. Lo sacas del horno, lo cortas con las tijeras y listo para emplatar.

El último Toñi-Consejo, lo tendríais que haber adivinado, también tiene que ver con servirlos templados. Para jugar con el contraste frío-calor puedes servirlos con un helado de vainilla o, como hice yo, crema inglesa.

martes, 22 de diciembre de 2015

Reto de lectura o mi propósito para el 2016

Se acerca el nuevo año y al igual que el resto de los mortales me han entrado unas ganas enorme de empezar algo, de marcarme un objetivo hacia el cual dirigir mi vida los próximos 365 días. He tirado de listas estándar de buenos propósitos para ver si alguno me convencía pero teniendo en cuenta que hace años que dejé de fumar (al 95%), que actualmente estoy más que a gusto con mis michelines y que no me apetece nada, pero nada, volver a ponerme estudiar me he percatado que tendría que echarle un poco de imaginación al asunto. Para inspirarme un poco, he hecho balance del año que se va y he descubierto dos cosas: la primera es que, entre unas cosas y otras, este año he estado bastante ocupada (sobretodo la primera mitad de año) y como consecuencia he leído menos de lo que me habría gustado. La segunda revelación es que, a pesar de ser un propósito veraniego, he ido manteniendo el blog actualizado (más o menos) aunque a veces no sepa muy bien de qué escribir.
Todo esto me ha llevado a rescatar una lista que encontré hace algún tiempo para fomentar la lectura (cosas de haber estudiado biblioteconomía) que consistía en leer libros que cumplieran ciertas condiciones e ir sumando puntos en función de si cumplía uno o varios requisitos a la vez. Por eso, y eliminando la parte competitiva referente a la puntuación, he pensado que sería un buen propósito para el 2016 ya que de esta manera me obligaría a mi misma a leer más (bendita obligación) y a la vez me permitiría compartir mis impresiones en el blog.
Evidentemente, cada uno puede autoimponerse tantas condiciones como considere oportuno pero yo he decidido mantener las veinticuatro de la lista original que encontré. Me parece que leerse dos libros al mes está más que bien y, aunque seguramente la mayoría de los libros podrían incluirse en más de una categoría, me he propuesto buscar un título para cada ítem.

En definitiva, mi propósito para el 2016 es leer y explicaros:


  1. Un libro de un género que no suelo leer.
  2. Un libro publicado por una pequeña editorial independiente.
  3. Un clásico de esos que se supone que todo intelectual debería haber leído.
  4. Un libro aún por leer de alguno de mis escritores favoritos (ya os digo que este lo dejaré para el final para darle tiempo a George RR Martin que publique Vientos de Inviernos, a ver si cae de una p*** vez).
  5. Un libro escrito por una mujer antes de 1900.
  6. Un libro escrito en una lengua con menos de un millón de hablantes (traducido, por supuesto)
  7. Un libro que transcurra en África.
  8. Un libro que transcurra en Asia.
  9. Un libro que transcurra en mi ciudad / región (dejadme que reniegue de mi pueblo, pero dudo que haya novelas inspiradas en Viladecans, aceptamos Barcelona como animal de compañía).
  10. Un libro publicado en 2016 (ojalá esta también me sirva para Vientos de invierno).
  11. Un libro escrito cuando su autor tenía menos de 25 años.
  12. Un libro de literatura española del siglo XXI.
  13. Un libro que haya ganado un gran premio en los últimos 10 años.
  14. Un libro cuyos protagonistas no sean seres humanos.
  15. Un libro cuyo autor haya nacido el mismo día que yo (ya lo he buscado y autores nacidos el 06 de septiembre hay Carmen Laforet, Andrea Camilleri y Chine Mièville... Al menos conozco a uno de tres).
  16. Un libro basado en una historia real.
  17. Un libro de más de 500 páginas.
  18. El primer libro de un autor de renombre actual.
  19. Un libro al azar, elegido por la portada, de un autor desconocido para mi y sin leer la sinopsis (ahí, a lo loco!!)
  20. Un libro de literatura juvenil o infantil.
  21. Un libro de un autor novel autopublicado.
  22. Un clásico olvidado.
  23. Un libro sobre libros.
  24. Un libro que ande por casa y que aún no haya leído (cualquiera de los que tengo en la pila de pendientes me valdrá).
Como podéis ver es una lista muy completita. Total, lo peor que me puede pasar es que en junio ya me haya rendido y todo esto no haya sido más que otra talentada de las mías. Pero para eso están los propósitos de años nuevo, no?

FELIZ 2016 Y FELIZ LECTURA A TODOS

domingo, 22 de noviembre de 2015

Talentadas breves III o la teoría del frikismo máximo

De eso que piensas que los frikis básicamente los hay en el mundillo de la ciencia ficción, súper héroes, videojuegos e informática.
De eso que piensas que los frikis más frikis son los fans de Star Trek pues tienen nombre propio: Trekkies.
De eso que comienzas a sospechar que debes de ser un poco friki porque empiezas a ver según que serie y película.
De eso que te niegas a reconocerlo por que eres sensible y lees a Jane Austen y le hechas la culpa a la "mala" influencia de tu novio.
De eso que lees en un blog que se organiza un encuentro de Austenitas para celebrar el bicentenario de Emma.
De eso que corres a apuntarte como las locas aunque no conozcas a ninguna Janeite (que suena en inglés mejor que Janeíta en castellano) y tengas que ir sola.
De eso que admites lo evidente y te declaras friki.
De eso que tienes una epifanía y comprendes que hay dos nombres para describir tu frikismo.
De eso que te das cuenta que los frikis más frikis ya no son los Trekkies si no las Austenitas - Janeites.

viernes, 20 de noviembre de 2015

El jardín olvidado de Kate Morton o como rizar el rizo hasta límites insospechados

Morton, Kate. El jardín olvidado. Madrid: Santillana, 2013 (Punto de lectura)

Cuando compré este libro lo hice habiendo leído los dos anteriores de esta autora. Se trata de libros muy pausados, con descripciones detalladas, muy de emociones y sensaciones íntimas y no tanto de acción, muy de crear atmósferas. Y, todo sea dicho, yo misma fui la primera sorprendida por que de primeras no es la clase de novelas que me gustan.

Pero alguna vez tenía que pasar y esta vez ha pasado. Me he agobiado bastante leyendo El jardín olvidado a pesar de mantener las descripciones, sensaciones y atmósferas de ocasiones anteriores. 

Para empezar, el argumento parece bastante sencillo: Cassandra hereda de su abuela una cabaña en Cornualles de la cual no tenía constancia de su existencia así como de un gran secreto de la abuela fallecida. Así que ni corta ni perezosa pone rumbo a Inglaterra para descubrir el pasado misterioso de su abuela y, de paso, encontrarse a sí misma.

Hasta ahí bien, ahora viene cuando la cosa se complica. Por que Kate Morton tiene tendencia a focalizar la narración en dos o tres personajes, cada uno de los cuales explica la situación en un momento diferente de la historia (entendiendo "historia" tanto la explicación de los hechos como la época en la que estos suceden). Pero es que con esta novela este juego narrativo se le ha ido de las manos ya que no focaliza la narración en 1 personaje = 1 época si no que se centra, principalmente, en tres personajes cada uno de los cuales se  nos explican en tiempos diferentes. 

Intentaré poner las cosas claras. Para empezar están las que se podrían considerar las tres protagonistas:
  • Cassandra, la cual tenemos puntos de vista a los 10 años y en la actualidad.
  • Nell, la abuela. De ella tenemos información confusa: una niña abandonada que no sabemos que intuimos que es ella, Nell de niña, Nell con 20 años y otra Nell mientras investiga parte del secreto.
  • Eliza Makepeace, de la que tenemos el único punto de vista focalizado cronológicamente desde que es niña hasta que se resuelve el misterio. Pero no iba a ser todo tan genial con este personaje!!! Aquí la amiga Eliza es escritora de cuentos infantiles, y todos con doble significado escondido entre línias, por supuesto.
Por no hablar del sinfín de personajes secundarios sobres los que se focaliza la narración ocasionalmente para poder dar prioridad a un gesto o hecho concreto.

A parte de que todo eso ya de por sí es bastante enrevesado (eso si sólo nos ceñimos a los tres personajes protagonistas), lo peor de todo es que, a fin de cuentas, se trata de investigar un misterio que viene de un siglo atrás en el tiempo y por tanto hay cosas muy raras como puntos de vista de Nell que explica Cassandra cuando lee el cuaderno de notas de su abuela, descubrimientos que Nell hace porque se entrevista con gente que luego se entrevista con su nieta veinte años después pero que le da otra información, datos obtenidos en bibliotecas y archivos (para mí, uno de los mejores momentos, llamadlo deformación profesional si queréis) que deberían ser fiables pero no lo son, niños con recuerdos distorsionados de adultos, diarios secretos que aparecen de la nada, cartas pendientes de entregar que casualmente estaban guardadas por que el padre de la chica que le hace de guía a Cassandra era el cartero del pueblo... no sé, al final todo encaja pero me da la sensación de que todo está cogido con pinzas.

No quiero ir de sobrada por la vida, pero leo mucho y muy variado y creo que soy una persona lo suficientemente inteligente como para seguir una trama "difícil" de varios personajes en diferentes momentos (joder, si soy capaz de leer Juego de Tronos sin perderme y eso que hay personajes a cascoporro). Pero he de admitir que este libro me ha superado.

¿Lo recomiendo? Hombre... qué queréis que os diga... tampoco es para quemarlo en una hoguera, no está mal "argumentalmente" hablando, pero si tenéis cualquier otro libro a mano pues casi que mejor.