lunes, 4 de julio de 2016

Animales fantásticos y dónde encontrarlos o un libro con protagonistas no humanos (14)

Admitámoslo, desde que acabara la última novela de Harry Potter, JK Rowling no levantaba cabeza (yo tengo la novela que sacó justo después pero tras las críticas recibidas siempre lo voy posponiendo). Por suerte para los fans de Harry  Potter, parece que JK Rowling ha recapacitado y vuelve a dedicarse lo que realmente sabe hacer (y supongo que lo que le da dinero): ha vuelto a retomar la saga de Hogwarts. Muestra de ello es la reciente obra de teatro que se ha estrenado en Londres cuyo libreto se editará en forma de novela como una continuación (unos cuantos años después) de los alumnos más conocidos de Hogwarts: Harry, Ron y Hermione. Pero a parte de eso, ha ido publicando con cuentagotas libros que expanden el universo de Harry Potter, como Los Cuentos de Beedle el Bardo o el que nos ocupa hoy.

Rowling, JK. Animales fantásticos y dónde encontrarlos / Newt Scamander. Barcelona: Salamandra, 2016 (15ª ed.)

En un primer momento pensaba utilizar este libro para el ítem 20 de literatura infantil o juvenil, pero luego, repasando la lista pensé que quizás mejor lo colocaba en el de protagonistas no humanos ya que, a fin de cuentas, este libro no deja de ser si no un compendio de las criaturas mágicas que habitan este mundo.

Una de las cosas que más me ha gustado del libro es que está escrito como si realmente fuera el mismo libro de texto que utilizaron Harry y compañía en clase de Hagrid, de hecho hay anotaciones al margen hechas por Harry y Ron. Incluso hablan de la editorial Obscurus Books, con sede en el Callejón Diagón que publicó por primera vez el libro allá por 1927.

Una vez empiezas a leer, el libro se divide en tres partes. 

  • Un prólogo escrito por el mismísimo Albus Dumbledore donde explica la importancia de esta obra en el mundo mágico y por qué, por vez primera, se edita para los muggles.
  • Una introducción donde el autor, Newt Scamander, nos da algunas claves de la Magizoología tales como una breve historia de la clasificación entre seres y bestias, peligrosidad según el Ministerio de Magia y ocultación a los muggles.
  • Manual alfabético de animales fantásticos. Básicamente, cada entrada contiene información relativa al aspecto físico del animal, hábitat y alimentación, efectos mágicos, usos mágicos, caza y / o adiestramiento, peligrosidad respecto de magos o de muggles e incluso sucesos históricos relacionados con algunos, como por ejemplo, los avistamientos del Yeti o del monstruo del lago Ness.
Algunos de los animales de los que nos hablan ya son conocidos para los fans de la saga como por ejemplo el hipogrifo, la acromántula o el basilisco. Otras son criatura de la mitología universal como el grifo, la esfinge, el unicornio, los dragones (con sus 10 razas puras) o la mantícora y también hay bastantes de la mitología británica como los leprechauns o los duendecillos de Cornualles.

El libro es muy cortito y se lee en un plis-plas y no tiene mucho misterio. Como única pega es que, ya que están saliendo ediciones ilustradas de las novelas de Harry Potter, se podrían haber currado un poco más la edición ya que es un tipo de libro que daría mucho de sí si tuviera unas ilustraciones chulas.

En fin, mientras no pueda tener un Puffskein de mascota me tendré que conformar con un peluche. De momento os dejo con el enlace de la película que se estrena en noviembre sobre las aventuras del autor del libro, el magizoólogo más importante de todos los tiempos: Newt Scamander.


domingo, 26 de junio de 2016

Bajo el sol de Kenia o un libro que pase en África (7)

Para el punto 7 del reto de lectura, es decir, un libro que transcurra en África tenía dos opciones en mente de novelas realmente conocidas. Pero por lo visto, la gente de mi al rededor lee el blog y, preguntándose sobre los ítems que me faltan para completar el reto algunos se han ofrecido amablemente a prestarme libros que a ellos le gustaron en su momento. Y cómo con los amigos tengo el mismo gusto o mejor que con los libros, he aceptado uno de estos ofrecimientos ya que en parte, la gracia del reto de lectura es llegar a autores y géneros que normalmente no leería. 

Wood, Barbara. Bajo el sol de Kenia. Barcelona: Círculo de lectores, 1991.

La novela repasa la historia de la creación de Kenia como país desde el año 1919, cuando se convirtió en protectorado británico del África Oriental, pasando por las revueltas independentistas hasta llegar a los primeros años como país independiente en los años 80. Todo este trayecto histórico lo vemos desde el punto de vista del hombre blanco a través de la familiar de Lord Treverton y de los Mathenge, una familia Kikuyu que es la tribu mayoritaria en Kenia, 
De los diferentes personajes que pasan por la novela tenemos diferentes relaciones y reacciones. Por ejemplo, está Lord Treverton que es el típico colonizador sediento de gloria y riqueza que no duda en explotar y expoliar a los africanos pues los considera prácticamente esclavos. Luego está su hermana, la doctora Grace Treverton, cuya intención es crear una misión laica pues considera que es más importante salvar los cuerpos desnutridos de los africanos que sus almas. De la parte negra está principalmente Mamá Wachera, una hechicera - sanadora que tiene categoría de líder espiritual en su poblado y que es la única que resiste la europeización de Kenia. Estos personajes principales van muriendo o haciendose viejos, dando paso a sus descendientes: blancos nacidos en Kenia que sienten esa tierra tan suya como de los negros, y kikuyus con estudios que empiezan a discernir y ser conscientes de su identidad como pueblo y con intenciones políticas, llegando incluso a la tercera generación.
El libro toca todos los palos posibles: la cristianización de la población kikuyu, la lucha por la abolición o conservación de tradiciones tan salvajes como la ablación femenina (punto especialmente interesante ya que son las propias mujeres africanas quienes la defendían), los africanos pro-británicos, los participantes en el mau-mau (grupo terrorista independentista), el amor interracial (visto desde el punto de vista africano y del europeo), la relación de los colonos con la madre patria Gran Bretaña, la explotación de los recursos africanos (selva, safaris, caza, café...), el odio racial e incluso el paternalismo de los personajes blancos "buenos".
Finalmente la autora reflexiona en que, por mucho que los keniatas hayan recuperado su tierra, la hueya del hombre blanco forma ya parte de esa tierra y de sus descendientes, para bien o para mal.
La verdad es que cuando me leí el resumen de la novela no tenía muchas esperanzas puestas en él, pues tal como está explicado en la contraportada, el libro parece un culebrón. Pero me ha sorprendido por que me ha gustado bastante, así que si me preguntas si lo recomiendo la respuesta es sí. Además, a raíz de su lectura he buscado un poco de información sobre Kenia y la colonización en general pues desde el instituto que no tocaba el tema y siempre está bien saber un porquito más de por qué el mundo de hoy es como es.

jueves, 23 de junio de 2016

Coca de Sant Joan (2º intento)

Con las cocas de San Juan me pasa como con los panellets, que los de supermercados son super cutres y los de panadería super caros (por no hablar que los piñones están contados con los dedos de una mano). Por eso, hace un par de años decidí hacer coca casera pero tuve un problemilla técnico (que suele pasarme a menudo, todo sea dicho) ya que de sabor estaba buena pero de textura... digamos que no sabía si era coca o un ladrillo. Talentada en toda regla!!!

Pero como una no se da por vencida pues este año me he propuesto que esta vez sí, este San Juan me como una coca casera como manda la tradición y para ello que mejor que seguir los pasos del web de la Fundació Institut Català de la Cuina y la Cultura Gastronòmica, aunque alguna modificación sin importancia haya hecho. Si con la receta "oficial" no me salía la coca, era para retirarme definitivamente.


Para hacer una coca de San Juan hay que distinguir dos partes: la masa de la coca, propiamente dicha, y la decoración (crema, fruta confitada, piñones, azúcar boleado...). Yo, como soy una agonías, pues le he puesto todo eso. Por eso en esta receta también os explico como hacer la crema pastelera.

INGREDIENTES PARA LA MASA:


  • 250 gr de harina de fuerza.
  • 75 gr de leche.
  • 55 gr de manteca a temperatura ambiente.
  • 55 gr de azúcar
  • 25 gr de levadura prensada (1 cubito de los que venden en el Mercadona).
  • 2 huevos.
  • 1/2 copa de anís.
  • Piel de limón rallada o aromatizante (yo he utilizado agua de azahar).
  • Un pellizquito de sal.
  • Elementos decorativos: crema, piñones, azúcar boleado...
INGREDIENTES PARA LA CREMA PASTELERA:

  • 250 ml de leche entera.
  • 90 gr de azúcar.
  • 1 vaina de vainilla o 1 cucharada de azúcar avainillado.
  • 1/2 cáscara de piel de limón.
  • 2 yemas de huevo.
  • 20 gr de maizena.

PASOS A SEGUIR:

Hay que empezar haciendo la crema pastelera por que tiene que enfriarse bien antes de ponerla a la coca. Para hacerlo seguiremos los siguientes pasos.
  1. En un cazo, calienta 2/3 de la leche con el azúcar, la vaina de vainilla abierta (o el azúcar avainillado) y la piel de limón. Remueve bien y déjalo a fuego medio-bajo para que la leche se infusione.
  2. Con el resto de leche, mezcla la maizena y asegúrate que no te quedan grumos. Añade las yemas y sigue batiendo
  3. Retira el cazo del fuego cuando empiece a hervir y retira la piel de limón y la vaina de vainilla.
  4. Añade poco a poco la mezcla anterior al cazo de leche caliente y vuelve a ponerlo al fuego sin dejar de remover hasta que espese.
  5. Déjala atemperar antes de meterla en la nevera. Toñi-consejo, ponle papel de film en contacto con la crema, para que no haga es capa tan fea en la parte superior.
Y una vez con la crema enfriandose en la nevera, ya podemos ponernos manos a la masa (chiste malo). Para hacer la masa de la coca de San Juan, lo que tienes que hacer es:
  1. Calienta un poco la leche y deshaz la levadura en ella.
  2. Añade 3 cucharadas de harina y trabájalo hasta dejar una masa lisa. 
  3. Deja fermentar esta masa hasta que doble su tamaño.
  4. En otro bol, haz un volcán con el resto de la harina y añade en el centro el resto de ingredientes (mantequilla, huevos, azúcar, sal, aromatizantes y anís). Trabaja la masa con las manos por que te ayudará a deshacer mejor la mantequilla.
  5. Cuando esté todo bien integrado añade la masa fermentada y sigue trabajando hasta obtener una masa fina y compactada. ¿Qué quiere decir esto? Suficientemente líquida para poder dejarla caer, pero suficientemente compacta para que no se desparrame. Fue en este paso cuando me equivoqué la primera vez, pues yo pensaba que tenía que estirarse con rodillo y al ver la masa tan líquida empecé a añadir harina como una posesa hasta que finalmente conseguí el mazacote.
  6. Deja caer la masa en el centro de una placa de horno (engrasada o con papel de horno) y ayúdala a que tome forma ovalada. 
  7. Píntala con huevo y ponle la fruta confitada (yo he utilizado cerezas, que son las más asequibles). Déjalo reposar hasta que doble su tamaño.
  8. (Paso opcional antes de meterla en el horno: una vez ha crecido, ponle la crema, piñones, azúcar boleado o lo demás que quieras).
  9. Meter en el horno a 180º durante 20 minutos.
FELIZ VERBENA DE SAN JUAN A TODOS!!!!




domingo, 5 de junio de 2016

Crema helada de plátano

Entre libro y libro he sacado algún tiempo para cocinar algo y ahora que viene el buen tiempo nada mejor que algo fresquito. La cuestión es que mi señora madre volvió a comprar plátanos a punto de pasarse a un precio de risa y volvió a pedirme que hiciera algo con ellos. Y, bueno, aunque la mousse de platamón estaba sorprendentemente sabrosa, preferí cambiar un poco la receta. Al final, mirando de aquí y de allá en diferentes webs hice lo que me dio la gana. Así que creo que puedo decir que esta es la primera receta de creación propia (aunque siendo sinceros, tampoco creo que haya descubierto la sopa de ajo). En cualquier caso, aquí os dejo MI receta.

INGREDIENTES (6-8 raciones):

  • 6 platanos maduros.
  • 200 ml de nata para montar.
  • 1 cucharada de extracto de vainilla.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • pepitas de chocolate.

PASOS A SEGUIR:
  1. Pela los plátanos y mételos en el congelador durante unas 6 horas aproximadamente.
  2. Parte los plátanos y pásalos por la trituradora. Verás que ya de por sí solos los plátanos al estar congelados en vez de dejar una textura de puré o papilla dejan una crema parecida al helado.
  3. Añade la cucharada de vainilla al puré de plátano.
  4. En otro bol monta la nata y añade el azúcar cuando empiece a montar.
  5. Añade el puré a la nata y mezclalos hasta que queden bien ligados.
  6. Añade pepitas de chocolate al gusto.
Y ahora un Toñi-consejo: a más congelación del plátano más textura a helado conseguirás, el problema es que también tendrás más problema a la hora de hacer el puré. 6 horas es un punto medio.

Segundo Toñi-consejo: en algún sitio leí que el azúcar (cacao o cualquier otro ingrediente) que se le quiera añadir a la nata montada hay que hacerlo cuando la nata esté empezando a montar. No me preguntéis por qué, lo leí una vez y desde entonces lo hago siempre.

Y el último Toñi-consejo, es más bien una idea loca de las mías (que lo mismo sería una talentada). Como no tenía sitio en el congelador para meter el bol con toda la crema lo dejé simplemente en la nevera pero creo que  si se metiera en el congelador, un par de horas antes de servirlo, quizás en vez de crema helada de plátano hubiera tenido helado de plátano directamente. No sé... la próxima vez que mi madre compre plátanos a cascoporro haré hueco en el congelador... por si acaso.


domingo, 29 de mayo de 2016

Las chicas de campo o un libro editado por una pequeña editorial independiente (2)

Para escoger el título de este ítem del reto de lectura hice algo tan sencillo como escribir en Google "editoriales pequeñas e independientes". No os podéis imaginar la cantidad de pequeñas editoriales independientes que hay  sueltas por ahí (si ya lo dicen en la profesión: Google te da millones de respuestas, el bibliotecario sólo te da una: la que necesitas)... Ante tal avalancha de editoriales y títulos el siguiente paso fue buscar algunos en el catálogo de la biblioteca y escoger aquel cuyo resumen me llamara más la atención. Sorprendentemente, el día que fui a la biblioteca, de los tres o cuatro que había preseleccionado el único que estaba disponible  era este.

O'Brien, Edna. Las chicas de campo. Madrid: Errata Naturae, 2014 (3ª ed.)

El argumento es muy sencillo. Se trata de seguir el paso a la edad adulta de Caithleen, una joven que vive en la zona rural en la Irlanda de los años 50. Así, sin más. Vemos la relación con su padre borracho y su madre sufridora, con su mejor amiga (una niña mimada) y la familia de ésta y con el resto de los vecinos del pueblo. La vemos viviendo en el pueblo, en un internado católico, de vuelta al pueblo y por fin en Dublín, la gran ciudad. 

El libro no es que tenga una acción apabullante, en realidad a veces tenía la sensación de que no pasaba nada cuando en verdad estaban pasando muchísimas cosas. Y esta sensación sólo se consigue por que el libro está súper bien escrito. En ningún momento se te hace pesado por que la autora, en vez de centrar la atención en los acontecimientos lo hace en las emociones y sentimientos de la protagonista.

Cuenta la leyenda (no lo digo yo, se explica al final del libro) que el párroco de un pueblecito rural de Irlanda vio en una librería de Limerick este libro y reconoció el nombre de la autora como la pequeña Edna que vivió en su pueblo. Sorprendido de que la niña que el recordaba hubiera conseguido publicar un libro lo compró y lo leyó a la velocidad del rayo. De vuelta al pueblo congregó a sus vecinos y lo quemó en la plaza mayor.

Que si lo recomiendo? No sólo lo recomiendo, si no que en algún momento yo misma me leeré la segunda (La chica de ojos verdes) y la tercera parte (Chicas felizmente casadas).

miércoles, 18 de mayo de 2016

El hombre que amó a Jane Austen o un libro que tengo por casa (24)

Pues seguía yo con los últimos coletazos de la fiebre austenita que me dio hace un par de semanas cuando tenía que escoger el próximo libro que leer para el reto de lectura. Así que busqué el libro que me regaló mi churri estas navidades, que sabe que si lleva las palabras "Jane Austen" en la cubierta (ya sea el título o la autora del libro) es una acierto seguro, y que aún tenía pendiente por que no sabía muy bien en qué categoría ponerlo. Así que finalmente decidí incluirlo en la clase 24 que vale para cualquier género: un libro que tengas en casa. 

Smith O'Rourke, Sally. El hombre que amó a Jane Austen. Barcelona: Urano, 2007 (Titania Contemporánea).

Pues no, el libro no es un ensayo científico sobre el supuesto gran amor de Jane Auste, Tom Lefroy, ni sobre el hombre con el cual sólo estuvo prometida 24 horas. Por no ser, no es ni una versión novelada de estos dos personajes reales. No qué va!! Además, eso es algo que la autora se encarga de dejar claro antes de empezar el libro (cosa que es de agradecer) ya que en realidad El hombre que amó a Jane Austen es un fanfic, es decir, una novela que escribe un fan con los mismos personajes de otra novela o, en este caso, sobre su autor favorito.

Aclarada la primera duda, antes de empezar a destripar la novela, decir que parte de dos hechos que sí se pueden considerar "contrastados". El primero de ellos es un hecho real y es que parte de la correspondencia de Jane Austen fue quemada por Cassandra Austen, que era su hermana, confidente y supuesta mejor amiga. Pero ¿por qué quemar unas cartas sí y otras no? ¿Habría cosas "indecentes" de la propia Jane o de Cassandra? ¿Es que en realidad no se llevaban tan bien como las cartas conservadas hacen creer? Muy sospechoso todo...

El segundo hecho real está algo más pillado por los pelos, pero aceptaremos pulpo como animal de compañía. La cuestión es que todo escritor que se precie tira de experiencias propias y gente conocida para inspirar sus novelas y sus personajes. 

Y ahora, al lío. La novela parte del hecho de que Eliza, que casualmente se llama como la prota de Orgullo y Prejuicio (tono irónico modo on), una neoryorkina fan de Jane Austen (según la autora, por que el personaje no entiende nada de nada de sus novelas) compra por casualidad un viejo tocador que, ¡oh, sorpresa! (sigo con el modo irónico enchufado) resulta que pertenecía a la mismísima Jane. Escondidas entre el espejo y el marco se encuentran dos cartas intercambiadas entre la propia Jane Austen y.... atención redoble de tambores..... prrrrrr..... EL MISMÍSIMO SEÑOR DARCY!!!!!!!!

La carta que firma el señor Darcy es una disculpa por no poder encontrarse con Jane a la hora y lugar convenidos, pues ha de marchar, mientras que la carta escrita por ella y dirigida al caballero sigue cerrada y con el sello de cera intacto.

Tras una ardua investigación (en realidad fue penosa, pero sigo con la ironía a tope) por fin contacta con una experta austenita que trabaja en el departamento de documentos antiguos de la Biblioteca Pública de NY (no un mindundi cualquiera, esto no es ironía, trabajar aquí ha de ser la repera) que tiene una teoría sobre la posible existencia real del señor Darcy. Y es aquí donde debemos recuperar los dos hechos reales de los que hablaba al principio. Esta experta opina que  si bien, la comunidad científica especialista en Austen puede reconocer los rasgos de familiares, amigos y vecinos de Jane en los personajes más famosos de sus novelas gracias a la correspondencia conservada no hay ninguno al que poder asociar con su protagonista masculino estrella. Según ella, Jane y el señor Darcy podrían haber mantenido una relación que fuera escandalosa para su sociedad (pero no por la diferencia económica, pues ya sabemos que Darcy estaba forrado) si no por que podría ser un espía norte-americano en Inglaterra (en la época de Austen Estados Unidos se estaba independizando de Gran Bretaña), ya que la familia Austen con varios miembros en la marina británica no querrían que el nombre de su hermana favorita fuera relacionado con espías secesionistas.

De una manera totalmente original (no la voy a explicar por no contaros el libro entero, pero creedme cuando os digo que acabo de recuperar el modo irónico), Eliza localiza en el Estados Unidos más profundo a un tal Fitzwilliam Darcy con una explotación equina llamada, ni más ni menos, Pemberley Farms. Pues allá que se va.

A partir de aquí él le explicará su relación real con Jane Austen y el personaje de Orgullo y Prejuicio y ella dejará de ser una descreida neoyorkina que por fin puede convertirse en la heroína de su propia novela romántica. Y colorín colorado, Lizzy y Darcy vuelven a estar enamorados.

Vale. Este es el argumento de la novela y la verdad es que me pareció muy original, pero en vez de tirar de historia (aunque sea falsa al ser un fanfic) tira de fantasía, cosa que me decepcionó un poco, y cuando se desvela el secreto (cosa que pasa a mitad del libro) ya sabes como va a acabar más o menos. 

Pero eso podría pasarlo, lo que me ha matado ha sido el estilo literario. Y mirad que yo no suelo fijarme en esas cosas, pero es que tiene telita.... abuso de adjetivos para embellecer las situaciones y que lo único que hacen es recargar el texto, todos los personajes eran atractivos, guapos, sexys, misteriosos, angelicales, divertidos, exóticos, (veis por donde voy), tira del recuros del Deux est machina bastante a menudo, el tema de la investigación para comprobar la autenticidad de las cartas es absurda, las motivaciones de los personajes (sobre todo de la protagonista) son más absurdos todavía... En fin...

Todo eso quizás también lo habría pasado por alto si no fuera por que cada vez que la protagonista decía que Jane Austen era la mejor escritora romántica de la historia, que las novelas de Jane Austen eran taaaaaaaaan románticas y que el señor Darcy es el personaje masculino máaaaaas romántico del mundo yo me retorcía en mi asiento. En serio, la protagonista no entendía el significado de la obra de Austen y, eso me lleva a pensar que la señora Sally Smith O'Rourke tampoco.

Por cierto, mención a parte. Nunca había leído nada de esta editorial pero la verdad que la edición da penica verla: la protagonista a veces era Eliza y a veces Elisa, a Fitzwilliam cuando no le faltaba la z le faltaba una de las l, los guiones para abrir y cerrar diálogos bailaban a lo loco, e incluso alguna mayúscula se les ha olvidado poner...

Lo recomiendo... si crees que Jane Austen es la mejor escritora romántica de la historia pues puedes leerlo sin problemas, seguro que te sientes identifacada/o con la protagonista. Si conoces mínimamente la obra de Austen y tienes una mente abierta y crítica también. Si eres una Austenita / Janeita muy fan y has leído esto no me hago responsable. ¡Quien avisa no es traidor!

martes, 3 de mayo de 2016

Lo mejor que le puede pasar a un cruasán de Pablo Tusset o un libro que ocurra en mi ciudad (9)

Pues aunque parezca mentira esto del reto de lectura sigue adelante y a lo tonto ya llevo, esta entrada incluida, 7 libros (sólo llevo un libro de retraso). Aunque estoy un poco preocupada por el ritmo de lectura por qué encima en estos momentos estoy un poco estresada con el trabajo, el teatro y con la nueva temporada de Juego de Tronos que me hace ir a dormir tardísimo los lunes y luego arrastro el sueño durante el resto de la semana, tengo pensado solucionarlo cogiendo un libro finito de la biblioteca. 
Pero vayamos al grano, en el reto de lectura hay un punto en que tienes que leer un libro ambientado en tu ciudad. No es por desmerecer a mi ciudad, me encanta vivir en Viladecans, pero hay que admitir que no es que haya un abanico inmenso de novelas ubicadas aquí. Por eso me he permitido el lujo de ampliar la zona de búsqueda y me he decidido por buscar un libro que transcurra en Barcelona.

Tusset, Pablo. Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. Barcelona: Lengua de trapo, 2006. (30 ed.)

Bueno, pues lo mejor que le puede pasar a un cruasán es que lo unten con mantequilla. Fin de la reseña.

¡No, que es broma!

"Lo mejor que le puede pasar a un cruasán" no es sólo el título de la novela sino también la primera frase. Pero en realidad, lo del cruasán no va más allá y simplemente es una frase graciosa y con gancho que en seguida te hace entender la personalidad de Pablo, el protagonista.

El argumento: Pablo Miralles, oveja negra de una familia adinerada que se mueve en el negocio inmobiliario, es un vividor holgazán que ve su cómoda vida trastocada cuando su estupendo hermano desaparece en extrañas circunstancias y él toma las riendas de la búsqueda. Lo que parece un secuestro por dinero o ajustes de cuentas empresariales se acaba convirtiendo en una ida de olla descomunal al llegar al desenlace en una fortaleza secreta de una organización medio secta medio "iluminatti" que se extiende por el subsuelo de Barcelona.

Como ya he dicho, la acción transcurre en Barcelona y junto con  Pablo paseamos por varios lugares totalmente reconocibles para los barceloneses (o gente de rodalies) como son la Diagonal, la Boquería, los bares del Paralelo o el Hospital Clínic. 

El libro empieza muy bien y en seguida simpatizas con el protagonista, pero sí que es verdad que conforme avanzaba en la historia me iba pareciendo que la historia se le iba de las manos al autor. Es como aquellos ejercicios de improvisación que hacemos en teatro en los que siempre tienes que decir "sí" a las propuestas de tu compañero y al final, de tanto decir "sí" la historia degenera. O eso o el autor se fumó algo muy gordo.

Aún así, el libro me ha gustado bastante y entiendo que en su momento lo petara e incluso hicieran una película (por cierto que, una vez leída la novela, creo súper acertada la elección de Pablo Carbonell como protagonista aún sin haber visto la peli).

La pregunta final de siempre, ¿lo recomiendo? Pues sí, por qué no, a fin de cuentas es un libro de misterio muy divertido a pesar de ese final tan increíble.